GUERRA A ULTRANZA

GUERRA A ULTRANZA

Presentación en el Seminari de Tarragona

Presentación

sábado, 1 de marzo de 2014

Maria Anna de Copons de Cordelles i d’Armengol

Hija de Ramon de Copons, señor de Llor, linaje nobiliario catalán que se remonta al siglo XIII, y de Josepa d’Armengol, hija del barón de Rocafort, Antoni d’Armengol. Maria Anna se casó en primeras nupcias con Josep Subirà i Julià, barón de Eroles i de Abella, que participó en las Cortes de 1701-1702 y de 1705-1706. Enviudó y, poco después, se volvió a casar con Francesc d’Areny de Queralt i de Torralla, segundo barón de Claret, miembro de la Junta de Brazos de 1713 y nombrado conde de Areny por el rey Carlos III. Su hermana Caterina estaba casada con Josep Antoni Mata i de Copons, conde de la Torre de Mata y uno de los capitanes de la Coronela de Barcelona, además de miembro de la Junta de Guerra. 

Durante el último sitio borbónico a Barcelona (1713-1714), Maria Anna de Copons estaba en Alella, donde el comandante de la guarnición borbónica, el barón de Querchois, la visitaba a menudo. En una de las visitas, el 25 de enero de 1714, se enteró de que el comandante había recibido órdenes del duque de Pópoli de marchar con su tropa hacia Mataró, ya que preveía el asalto a la ciudad de cuatrocientos fusileros embarcados en Barcelona para atacar la retaguardia borbónica. Su insistencia para que no fuera o para que, simplemente, enviara a un destacamento hizo que el barón acabara enseñándole la orden del duque para justificar su partida. Entonces, Maria Anna puso sobre aviso al comerciante austracista Salvador Lleonart, que aquella misma noche se embarcó hacia Barcelona, donde alertó al coronel Ermengol Amill y a sus hombres, que estaban a punto de partir hacia Mataró. 

También lo comunicó al gobierno y al comandante en jefe Villarroel, que optó por detener el asalto a Mataró. A raíz de una confidencia, el duque de Pópoli había reforzado la localidad con más de 1.300 hombres, hecho que habría convertido la expedición del coronel Amill en un irremediable fracaso. Más de dos centurias después, el historiador catalán Santiago Albertí definió a Maria Anna de Copons como la «pequeña Mata-Hari».

No hay comentarios:

Publicar un comentario