GUERRA A ULTRANZA

GUERRA A ULTRANZA

Presentación en el Seminari de Tarragona

Presentación

lunes, 18 de febrero de 2013

Felipe, el marquesito


Pero disculpen mis modales, no me he presentado: Nací noble; el marquesito, me mentaban a mis enveses. Y lo soy, aunque bastardo. Hijo de una criada complaciente con su señor, el Marqués de la Cerdanyola, Félix de Marimón i de Tord. Señor de toda la Cerdanyola y del castillo de Sant Marçal, mi padre, un cabrón, no por preñar a la puta de mi madre, si no por luchar en el bando borbónico, dejando mi trasera en una posición incómoda ante mis vecinos. Tal vez por ello tuve que ensartar con mi filosa a más de un malnacido y también por ese motivo, era yo mirado con petulancia y recelo por las autoridades de la plaza y por todos los espías y confidentes que se fijaron en mí, haciéndome la vida algo más enredada para lograr mis provechos, que los tuve, y no me arrepiento de ello.


Corrían tiempos trémulos, salvo para quien os relata lo acontecido, pues con la renta de 20000 libras anuales que tomaba de mi degenerado padre, y las considerables mercedes que me procuró la contienda, vivía rodeado de lujos y ostentaciones, sin pasar penuria alguna. No me faltaban cortesanas ni burguesas que deshonraran a sus esposos por avivar me lecho. ¡Ay si los tabiques de mi alcoba departieran! Pero ya sabrán, ya, de mis correrías y lucrativas inteligencias.


Así se nos presenta nuestro narrador, Felipe, El Marquesito. Un noble con muchos resortes y habilidades escondidas que desconciertan a propios y extraños. Nadie sabe a ciencia cierta en el bando donde milita. Quienes le conocen dicen de él que es una persona amable, amigo de sus amigos y noble de espíritu, aunque otros le tachan de botifler y de ser un espía al servicio del duque de Pópuli. La verdad, solo la sabrás cuando concluyas con la lectura de estos pliegos.

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